|
Somos los Hijos y las Hijas del Sol,
del Maíz, de la Mar, de los Ríos, de las Montañas.
Somos hijos e hijas de la Tierra y el
Universo. Los pueblos de América, del Abya Yala, nos asumimos
parte de la naturaleza, y estamos obligados a defenderla y a
venerarla.
Pero, cuando llegaron los europeos,
esto cambió. Los dioses originarios fueron ahogados,
enterrados, para imponernos una nueva forma de ver el mundo, ya no de
sentirlo sino de usarlo y maltratarlo. Esa es la primera deuda que
los europeos mantienen con los pueblos de América.
A partir de ese momento, nuevas deudas,
de Europa – de los países del Norte industrializado - con
los pueblos originarios de América, y con las poblaciones de
América Latina, han aparecido y se incrementan día a
día. La expoliación de los recursos naturales, el robo
de conocimientos, los desastres del clima, la contaminación de
las fuentes de agua, la desaparición de especies de flora y
fauna, enfermedades, muerte, desplazamientos, emigración, y
más impactos no permiten que las naciones en América
Latina alancen el bien ser y el buen vivir.
Son mil y un problemas que no se
solucionan con historias fantásticas como lo hiciera
Sherezade. Son mil y un problemas que no se esfuman ante la supuesta
ayuda por expiación. Solo mil y un voces y puños en
alto de todos los hombres y mujeres podrán detener el saqueo y
la destrucción.
Este libro recoge algunas de estas
voces, que ponen en evidencia las deudas históricas, sociales
y ecológicas que tiene el Norte con el Sur, y propone formas y
caminos para que estas sean resarcidas. Lo hacen con soberanía
y dignidad, que caracteriza a los pueblos de América Latina y
del otros lados del Sur.
¡No somos deudores! ¡Somos
acreedores!
sur_soberania_dignidad 6.81 Mb
|