La actividad se realizó en la jornada
previa al 8 de octubre, día fijado por movimientos y organizaciones
sociales de diversas partes del mundo para demandar especialmente
“Banco Mundial fuera del Clima”. La manifestación sirvió a su vez de
cierre a un taller sobre financiamiento climático realizado en San
Pablo por varias agrupaciones y fue una de las primeras movilizaciones
en el marco de la “Semana de Acción Global contra la Deuda y las
Instituciones Financieras Internacionales (IFIS)”, que se celebra
durante 10 días, del 7 al 17 de octubre.
En la carta entregada por las
organizaciones sociales al Banco Mundial se hace referencia al
documento “Banco Mundial fuera del Clima”. Acaba de ser elaborado por
Jubileo Sur Américas, Amigos de la Tierra América Latina y Caribe, la
Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas, la Alianza Social
Continental y la Alianza de los Pueblos Acreedores de la Deuda
Ecológica, y firmado por decenas de otras redes sociales.
Las organizaciones explican en el documento
que el Banco Mundial encontró en la confluencia de las crisis
sistémica, económica, alimentaria, energética, climática y del modelo
extractivista, un nuevo discurso y abundantes recursos “para ser el
abanderado de la transición al capitalismo verde”.
Consideran que las respuestas que se vienen
formulando desde los centros de poder son falsas soluciones que ignoran
las causas de la crisis del clima, contribuyen a empeorarla y aumentan
la deuda climática de los estados del Norte, las corporaciones
transnacionales y las IFIS. “Estos ven en el cambio climático una
oportunidad para salir de la crisis económica, reforzar el capitalismo
y seguir lucrando”, aseguran.
Entre las falsas soluciones, los
movimientos y organizaciones firmantes del texto destacan el mercado de
carbono, las centrales hidroeléctricas, la energía nuclear y los
agrocombustibles. “La creación del mercado de carbono abrió la puerta
para que las IFIS, y en especial el Banco Mundial, expandieran su rol y
fortalecieran su capacidad de intervención y condicionamiento sobre los
países prestatarios”, explican. Especifican los varios proyectos
asociados al mercado de carbono y los fondos especiales del Banco
Mundial para este negocio.
Emprendimientos en el marco del Mecanismo
de Desarrollo Limpio (MDL) o el Programa de Reducción de Emisiones por
Deforestación y Degradación de los Bosques (REDD) “permiten a los
países del Norte y sus transnacionales compensar ficticiamente parte de
sus emisiones de gases de efecto invernadero, financiando proyectos en
el Sur que teóricamente reducen las emisiones”, señala el texto. Así se
“aumenta la deuda financiera ilegítima así como también las deudas
ecológicas y sociales”, agrega.
En las negociaciones de clima actualmente
en curso los gobiernos del Norte han buscado reforzar el rol del Banco
Mundial. Mientras tanto, esta entidad internacional “continúa
financiando un modelo de desarrollo que contribuye al calentamiento
climático, incluyendo fuertes inversiones en combustibles fósiles y el
agronegocio”, señalan las decenas de firmantes del documento. Según sus
datos, de 1992 a 2004 el Banco Mundial aprobó más de 11.000 millones de
dólares en préstamos para más de 120 proyectos de combustibles fósiles,
que representan el 20 por ciento de las emisiones contaminantes
globales actuales. Asimismo, en 2007 y 2008 el banco financió otros
7.300 millones de dólares en proyectos de combustibles fósiles. La
contradicción con su discurso de paladín de la lucha contra el cambio
climático no precisa explicaciones.
Los movimientos y organizaciones sociales
subrayan en el documento “Banco Mundial fuera del Clima” que el
“Acuerdo de los Pueblos” surgido de la Cumbre de Cambio Climático de
Cochabamba, Bolivia, en abril de este año, afirma que el mínimo de
financiamiento necesario para enfrentar la crisis del clima debe ser un
6 por ciento del Producto Bruto Global.
“Los fondos deben ser públicos, nuevos,
adicionales y no reembolsables, eliminando el mercado de carbono y sin
ningún rol para el Banco Mundial o los bancos de desarrollo
regionales”, sentencia el texto.
Foto: Jubileo Sur Américas.