COORDINADORA ANDINA DE ORGANIZACIONES
INDÍGENAS – CAOI
Bolivia, Ecuador, Perú, Colombia, Chile,
Argentina
Propuesta indígena ante la Conferencia ONU
sobre crisis económica mundial
Defender la vida, antes que el lucro
La única solución a la crisis global es
construir el Buen Vivir para todos los pueblos
Hoy termina en
Nueva York la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la crisis
económica mundial, en la que participan representantes de ciento
treinta países, en un intento de buscar soluciones a la grave crisis
que afecta el planeta.
¿Qué soluciones?
¿Nuevas inyecciones de capital a los responsables, los grandes bancos,
las grandes empresas transnacionales? Y para los directamente
afectados: trabajadores, pueblos, seres humanos de carne y hueso,
¿nada? Las personas y los pueblos no pueden ser considerados solo como
“daños colaterales” o cargados al rubro de “costo social”.
Tampoco se trata
de reforzar las medidas que han conducido a la crisis: más liberalismo,
más facilidades para la inversión privada, menos derechos laborales,
mínimos controles ambientales, aumento de la deuda externa y la
deuda ecológica, más grave vulneración de los derechos humanos y
los derechos colectivos, mayor recorte de las soberanías nacionales,
más desconocimiento de la diversidad de identidades culturales y
propuestas de desarrollo. Todo esto configura el verdadero problema,
así que de ninguna manera puede considerarse como solución.
Lo primero que
hay que dejar claramente establecido es que la crisis no es solo
financiera, así que no se resolverá con acuerdos económicos. Es una
crisis integral: climática, económica, productiva, social, cultural,
del pensamiento occidental. Tantas y tan profundas crisis simultáneas
configuran una auténtica crisis de civilización: el final del mito del
desarrollo y la modernidad capitalista. El fin de una civilización que,
además, nos está llevando al borde de la hecatombe climática, el
suicidio planetario.
Frente a una
crisis integral y global, la solución debe ser también integral y
global. Necesitamos construir los paradigmas de una nueva civilización
que supere aquella iniciada hace cinco siglos, a partir de la invasión,
el saqueo y el genocidio, origen de la riqueza de los países
imperialistas. Debemos rescatar de las antiguas civilizaciones su modo
de vida en armonía con la naturaleza, los seres humanos y los pueblos.
Vivir la diversidad universal con equidad, reciprocidad,
complementariedad.
Ahí está lo
solución definitiva a la crisis global: romper con el pasado y apostar
por el futuro, un futuro de Buen Vivir para todos y todas. Para
lograrlo, es requisito indispensable cerrar las heridas abiertas por el
modelo imperialista: reconocer la deuda histórica con los pueblos
originarios y la deuda ecológica con la Madre Naturaleza.
Los pueblos
indígenas del Abya Yala acordamos en nuestra IV Cumbre Continental,
construir el Tribunal de Justicia Ecológica, para sancionar moralmente
a las transnacionales depredadoras y los Estados cómplices; en el
camino a lograr la instalación de una Corte Internacional de Derechos
Ambientales.
La ONU representa a
los Estados que insisten en mantener el neoliberalismo y maquillar la
crisis; que continúan aferrados al modelo económico depredador y
causante de la hecatombe climática. Por eso los pueblos avanzan en sus
propios procesos de integración, en defensa de la vida de todos y no
del lucro de unos cuantos. Ese es el camino por el que invitamos a
todos y todas a transitar.
Lima, 26 de junio de 2009.
Miguel Palacín
Quispe
Coordinador
General CAOI
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