Declaratoria Final de la VII Cumbre del ALBA
Cumaná, Venezuela, 17 de abril de 2009
Documento de los países de la Alternativa
Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) para la V Cumbre
de las Américas.
Los Jefes de Estado y de Gobierno de Bolivia,
Cuba, Dominica, Honduras, Nicaragua y Venezuela, países miembros del
ALBA, consideramos que el proyecto de Declaración de la V Cumbre de las
Américas es insuficiente e inaceptable por las siguientes razones:
- No da respuestas al tema de la Crisis
Económica Global, a pesar de que ésta constituye el más grande desafío
al cual la humanidad haya hecho frente en décadas y la más seria
amenaza de la época actual para el bienestar de nuestros pueblos.
- Excluye injustificadamente a Cuba, sin hacer
mención al consenso general que existe en la región para condenar el
bloqueo y los intentos de aislamiento de los cuales su pueblo y su
gobierno han sido incesantemente objeto, de manera criminal.
Por tal motivo, los países miembros del ALBA
consideramos que no hay consenso para adoptar este proyecto de
declaración y en función de lo planteado, proponemos sostener un debate
a fondo sobre los siguientes temas:
1) El capitalismo está acabando con la humanidad
y el planeta. Lo que estamos viviendo es una crisis económica global de
carácter sistémico y estructural y no una crisis cíclica más. Están muy
equivocados quienes piensan que con una inyección de dinero fiscal y
con algunas medidas regulatorias se resolverá esta crisis.
El sistema financiero está en crisis porque
cotiza valores en papeles por seis veces el valor real de los bienes y
servicios que se producen en el mundo. Esta no es una “falla de la
regulación del sistema” sino que es parte constitutiva del sistema
capitalista que especula con todos los bienes y valores en pos de
obtener la máxima ganancia posible. Hasta ahora, la crisis económica
provoca 100 millones más de hambrientos y más de 50 millones de nuevos
desempleados y estas cifras tienden a aumentar.
2) El capitalismo ha provocado la crisis
ecológica por someter las condiciones necesarias para la vida en el
planeta, al predominio del mercado y la ganancia. Cada año se consume
un tercio más de lo que el planeta es capaz de regenerar. A este ritmo
de derroche del sistema capitalista, vamos a necesitar dos planetas
Tierra para el año 2030.
3) La crisis económica global, la del cambio
climático, la alimentaria, y la energética son producto de la
decadencia del capitalismo que amenaza con acabar con la propia
existencia de la vida y el planeta. Para evitar este desenlace es
necesario desarrollar un modelo alternativo al sistema capitalista. Un
sistema de:
• Solidaridad y complementariedad y no de competencia;
• Un sistema de armonía con nuestra madre tierra y no de saqueo de los
recursos naturales;
• Un sistema de diversidad cultural y no de aplastamiento de culturas e
imposición de valores culturales y estilos de vida ajenos a las
realidades de nuestros países;
• Un sistema de paz basado en la justicia social y no en políticas y
guerras imperialistas;
• En síntesis, un sistema que recupere la condición humana de nuestras
sociedades y pueblos y no los reduzca a ser simples consumidores o
mercancías.
4) Como expresión concreta de la nueva realidad
del continente, los países latinoamericanos y caribeños hemos comenzado
a construir una institucionalidad propia, que hunde sus raíces en la
historia común que se remonta a nuestra Revolución independentista, y
constituye una herramienta concreta de profundización de los procesos
de transformación social, económica y cultural que habrán de consolidar
nuestra plena soberanía. El ALBA-TCP, Petrocaribe o la UNASUR, por solo
citar los de más reciente creación, son mecanismos de unión solidaria
creados al calor de estas transformaciones, con la intención manifiesta
de potenciar el esfuerzo de nuestros Pueblos por alcanzar su propia
liberación.
Para enfrentar los graves efectos de la crisis
económica global, los países del ALBA-TCP hemos tomado medidas
innovadoras y transformadoras, que buscan alternativas reales al
deficiente orden económico internacional y no potenciar sus fracasadas
instituciones. Así, hemos puesto en marcha un Sistema Único de
Compensación Regional, el SUCRE, que incluye una Unidad de Cuenta
Común, una Cámara de Compensación de Pagos y un Sistema Único de
Reservas.
Igualmente, hemos impulsado la constitución de
empresas grannacionales para satisfacer las necesidades fundamentales
de nuestros pueblos, estableciendo mecanismos de comercio justo y
complementario, que dejen a un lado la absurda lógica de la competencia
desenfrenada.
5) Cuestionamos al G20 por triplicar los
recursos del Fondo Monetario Internacional, cuando lo realmente
necesario es establecer un nuevo orden económico mundial que incluya la
transformación total del FMI, del Banco Mundial y de la OMC, que con
sus condicionamientos neoliberales han contribuido a esta crisis
económica global.
6) Las soluciones a la crisis económica global y
la definición de una nueva arquitectura financiera internacional deben
ser adoptadas con la participación de los 192 países que entre el 1 y
el 3 de Junio nos reuniremos en la Conferencia sobre la crisis
financiera internacional de las Naciones Unidas, para proponer la
creación de un nuevo orden económico internacional.
7) En cuanto a la crisis del cambio climático,
los países desarrollados tienen una deuda ecológica con el
mundo ya que son responsables por el 70 % de las emisiones históricas
de carbono acumuladas en la atmosfera desde 1750.
Los países desarrollados, deudores con la
humanidad y el planeta, deben aportar recursos significativos a un
fondo para que los países en vías de desarrollo puedan emprender un
modelo de crecimiento que no repita los graves impactos de la
industrialización capitalista.
8) Las soluciones a las crisis energética,
alimentaria y del cambio climático tienen que ser integrales e
interdependientes. No podemos resolver un problema creando otros en
áreas fundamentales para la vida. Por ejemplo, generalizar el uso de
agrocombustibles solo puede incidir negativamente en los precios de los
alimentos y en la utilización de recursos esenciales como el agua, la
tierra y los bosques.
9) Condenamos la discriminación de los migrantes
en cualquiera de sus formas. La migración es un Derecho Humano, no un
delito. Por tanto, demandamos una reforma urgente de las políticas
migratorias del gobierno de los Estados Unidos, con el objetivo de
detener las deportaciones y redadas masivas, permitir la reunificación
de las familias, y reclamamos la eliminación del muro que nos separa y
nos divide, en vez de unirnos.
En ese sentido, demandamos la abrogación de la
Ley de Ajuste Cubano y la eliminación de la política de Pies Secos –
Pies Mojados, de carácter discriminatorio y selectivo, y causantes de
pérdidas de vidas humanas.
Los verdaderos culpables de la crisis financiera
son los banqueros que se robaron el dinero y los recursos de nuestros
países y no los trabajadores migrantes. Primero están los derechos
humanos, y en particular los derechos humanos del sector más
desprotegido y marginado de nuestra sociedad que son los migrantes sin
papeles.
Para que haya integración tiene que haber libre
circulación de las personas, y derechos humanos por igual para todos
sin importar su estatus migratorio. El robo de cerebros constituye una
forma de saqueo de recursos humanos calificados ejercido por los países
ricos.
10) Los servicios básicos de educación, salud,
agua, energía y telecomunicaciones tienen que ser declarados derechos
humanos y no pueden ser objeto de negocio privado ni ser
mercantilizados por la Organización Mundial del Comercio. Estos
servicios son y deben ser esencialmente servicios públicos de acceso
universal.
11) Queremos un mundo donde todos los países,
grandes y pequeños, tengamos los mismos derechos y donde no existan
imperios. Abogamos por la no intervención. Fortalecer, como único canal
legítimo para la discusión y análisis de las agendas bilaterales y
multilaterales del Continente, la base del respeto mutuo entre los
Estados y los gobiernos, bajo el principio de la no injerencia de un
Estado sobre otro y la inviolabilidad de la soberanía y la
autodeterminación de los pueblos.
Demandamos al nuevo gobierno de los Estados
Unidos, cuya llegada ha generado algunas expectativas en la región y en
el mundo, que ponga fin a la larga y nefasta tradición de
intervencionismo y agresión que ha caracterizado el accionar de los
gobiernos de ese país a lo largo de la historia, especialmente
recrudecido durante el gobierno de George W. Bush.
De la misma manera, que elimine prácticas
intervencionistas como las operaciones encubiertas, diplomacias
paralelas, guerras mediáticas para desestabilizar Estados y gobiernos,
y el financiamiento a grupos desestabilizadores. Es fundamental
construir un mundo donde se reconozca y respete la diversidad de
enfoques económicos, políticos, sociales y culturales.
12) Respecto al bloqueo de Estados Unidos contra
Cuba y la exclusión de este país de la Cumbre de las Américas, los
países de la Alternativa Boliviariana para los Pueblos de Nuestra
América reiteramos la Declaración que todos los países de América
Latina y el Caribe adoptaron el pasado 16 de diciembre del 2008 sobre
la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero
impuesto por el gobierno de los Estados Unidos de América a Cuba,
incluida la aplicación de la llamada ley Helms-Burton y que entre sus
párrafos fundamentales señala:
“CONSIDERANDO las resoluciones aprobadas por la
Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la Necesidad de poner fin
al Bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados
Unidos contra Cuba, y las expresiones que sobre el mismo se han
aprobado en numerosas reuniones internacionales,
“AFIRMAMOS que en la defensa del libre
intercambio y de la práctica transparente del comercio internacional,
resulta inaceptable la aplicación de medidas coercitivas unilaterales
que afectan el bienestar de los pueblos y obstruyen los procesos de
integración.
“RECHAZAMOS de la forma más enérgica la
aplicación de leyes y medidas contrarias al Derecho Internacional como
la Ley Helms-Burton y exhortamos al Gobierno de los Estados Unidos de
América a que ponga fin a su aplicación.
“PEDIMOS al gobierno de Estados Unidos de
América que cumpla con lo dispuesto en 17 resoluciones sucesivas
aprobadas en la Asamblea General de las Naciones Unidas y ponga fin al
bloqueo económico comercial y financiero que mantiene contra Cuba.”
Adicionalmente consideramos que han fracasado
los intentos de imponer el aislamiento de Cuba, que hoy es parte
integrante de la región de América Latina y el Caribe, miembro del
Grupo de Río y de otras organizaciones y mecanismos regionales, que
desarrolla una política de cooperación y solidaridad con los países de
la región, que promueve la plena integración de los pueblos
latinoamericanos y caribeños y, por tanto, que no existe razón alguna
que justifique su exclusión del mecanismo de las Cumbres de las
Américas.
13) Los países desarrollados han destinado no
menos de 8 milllones de millones de dólares para rescatar la estructura
financiera que se ha desplomado. Son los mismos que no cumplen con
destinar pequeñas cifras para alcanzar las Metas del Milenio o el 0,7%
del PIB para la Ayuda Oficial al Desarrollo. Nunca antes se había visto
tan al desnudo la hipocresía del discurso de los países ricos. La
cooperación debe establecerse sin condiciones y ajustarse a las agendas
de los países receptores simplificando los trámites, haciendo
accesibles los recursos y privilegiando los temas de inclusión social.
14) La legítima lucha contra el narcotráfico y
el crimen organizado, y cualquier otra manifestación de las llamadas
“nuevas amenazas” no deben ser utilizadas como excusa para llevar a
cabo actividades de injerencia e intervención en contra de nuestros
países.
15) Estamos firmemente convencidos de que el
cambio, en el que todo el mundo tiene esperanza, solo puede venir de la
organización, movilización y unidad de nuestros pueblos.
Como bien afirmara El Libertador:
“La unidad de nuestros pueblos no es simple
quimera de los hombres, sino inexorable decreto del destino”
Simón Bolívar
|