¡NO SOMOS DEUDORES! ¡SOMOS ACREEDORES DE UNA DEUDA HISTÓRICA, SOCIAL Y ECOLÓGICA!
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viernes, 02 de febrero de 2007

EL RECLAMO DE LA DEUDA HISTÓRICA, SOCIAL Y ECOLÓGICA 

La Deuda Colonial como estrategia de reclamo desde los pueblos indígenas y afroamericanos ante los grupos dominantes al interior de los estados, fue el planteamiento de Pablo Mamani, indígena Aymará.  La deuda colonial se refiere a dos tipos de deudas, externa e interna,  que han heredado los pueblos indígenas y que se mantiene debido al sistema de explotación de mano de obra y de los recursos naturales en los países del Sur.

Cuando se crean los estados nacionales a finales del siglo 19, las clases dominantes locales se apoderaron de extensos territorios indígenas y explotaron los recursos en función de sus intereses, ya serían los encargados de levantar las nuevas repúblicas latinoamericanas.  De esta manera aumentó la deuda que se había iniciado durante la dominación española específicamente hacia los pueblos originarios.  El nuevo marco de explotación nacional sirvió para legitimar la dominación republicana y a su vez sostener el modelo de desarrollo de los países centrales.

Durante los últimos cinco siglos, los recursos naturales saqueados sirvieron para crear la identidad de la Europa moderna, logrando levantarse sobre los países colonizados, y desconociendo que su poderío se debe a las vidas sacrificadas en la obtención de la riqueza y al apoderamiento del capital natural y cultural que existía en América, haciendo referencia al conocimiento material y espiritual de los recursos.  Se crearon relaciones sociales de explotación de la riqueza cultural y la apropiación de los saberes.

Por su parte las elites locales no dudaron en mantener las relaciones de condena y discriminación hacia los pueblos originarios, los enormes capitales nacionales se levantaron de manera similar, en lo que se refiere al reconocimiento y respeto hacia las minorías indígenas que quedarían atrapadas y divididas por las nuevas repúblicas.  Escasos han sido los intentos de lograr un reconocimiento diferenciado étnicamente de la deuda que mantiene tanto los países centrales como los estados coloniales latinoamericanos en materia de respeto a la diversidad cultural en los países del sur.

 
¿Cuánto nos deben? ¿Cuánto nos roban?

Para Pablo Mamani, es clara la posición de acreedores, los pueblos indígenas NO DEBEMOS, NOS DEBEN  y se debe empezar a cobrar la deuda y resarcir los daños resultados del saqueo; para esto es imprescindible recuperar los territorios indígenas para lograr una geopolítica territorial en donde los pueblos desde sus usos y costumbres inicien estrategias y acciones de reclamo. Estos  territorios deben estar libres de la lógica del control estatal, para garantizar el libre ejercicio político-cultural.

¿Cómo nos van a devolver la deuda a los pueblos indígenas? Es una pregunta central para cualquier estrategia de reclamo, y tiene múltiples respuestas.  Tomando medidas para evitar la perpetuidad del saqueo como, la prohibición de la biopiratería, la realización de Auditorías integrales y el empezar a documentar la deuda que las elites nacionales mantienen hacia los pueblos.  Cualificar la deuda en términos de los recursos saqueados y los beneficios obtenidos por determinados medios.  Tanto Europa y los países centrales deben reconocer la deuda y para demandar una retribución además de la condonación de la deuda externa.

Plantearnos la estrategia de reclamo, empezando por reclamar los territorios de los pueblos, como parte de la deuda colonial de las repúblicas, para orientarnos hacia una geopolítica del cobro de la deuda, es imprescindible para las culturas indígenas.  Es decir, ocupar geográficamente los espacios para iniciar los reclamos puntuales, entendiendo la microfísica del poder indígena en su multiplicidad y diversidad. 

¿Será posible plantearnos  jornadas de paralización, en nuestras comunidades, en exigencia de la cancelación de la deuda externa? ¿Cómo cuantificamos las deudas desde la particularidad cultural y de daño cometido en contra de cada pueblo? 

Territorio indígena Guaraní ocupado y contaminado por una transnacional

 Testimonio

 Al momento del ingreso de las empresas petroleras al territorio Guaraní en el oriente Boliviano, nadie nos informó, qué trabajo harían, quiénes llegarían a nuestro territorio.

Nosotros vivimos en 450 comunidades asentadas en nuestro territorio ancestral, desde hace año venimos reclamando a la empresa Repsol que pague por la deuda que mantiene hacia nosotros por los daños socio ambientales, pero la empresa niega que existan daños.

Por esto hemos tenido que hacer acciones directas de reclamos como la toma de pozos, cortes de carreteras, denuncias en los medios de comunicación, pero la empresa no escucha.

Para menospreciar nuestros reclamos y dividir a nuestras comunidades, la empresa contrata gente local para trabajos humillantes como el lavado de ropa de los trabajadores. Difaman a los dirigentes y atacan a la ONG  que apoyan nuestras demandas, y ahora mismo auspician la división del país.

Nuestra cultura no se negocia, las compensaciones propuestas por Repsol no son justas y nosotros seguiremos reclamando nuestros derechos.  El CONTACT _Con-40DD497810F \c \s \l Pueblo Guaraní es un pueblo que ha sido masacrado en nombre del progreso y ahora vivimos la discriminación en nuestro territorio, No hay agua, No hay alimentos, No tenemos derecho a reclamar.

La situación con el nuevo gobierno no es muy diferente que antes, se continúa entregando nuestro territorio y celebrando nuevos contratos para treinta años.  El estado es también es responsable así como las transnacionales, ambos tienen una deuda hacia nosotros

Organizaciones

 JUBILEO-SUR

CAMPAÑA REPSOLMATA

CADES-BOLIVIA

RED DE JUSTICIA AMBIENTAL

ACCION ECOLOGICA 

 
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