Ecuador: descubren que deuda externa fue para
beneficiar al sector financiero y a las transnacionales
Fecha de Publicación: 2008-09-25 07:38:40
Se confirman los indicios de ilegitimidad e ilegalidad presentes en la
deuda pública ecuatoriana
La
Comisión para la Auditoría Integral del Crédito Público, creada en
julio de 2007, entregó al presidente de la República, Rafael Correa, su
informe final, en el que concluye que el proceso de endeudamiento del
Ecuador, durante el periodo comprendido entre 1976 y 2006, se
desarrolló en beneficio del sector financiero y empresas
transnacionales, afectando visiblemente los intereses de la Nación. El
informe establece responsabilidades y corresponsabilidades de los
prestamistas y de autoridades y funcionarios ecuatorianos.
De
acuerdo con el informe, “el daño incalculable causado a la economía del
país y al pueblo ecuatoriano por el endeudamiento público, omnipresente
como sistema de presión-sumisión, y el consecuente compromiso de
entregar recursos públicos para su servicio, existan o no
disponibilidades, motivó al Gobierno Nacional, a que adopte la decisión
primera y, hasta ahora, única en la Región Latinoamericana, de crear
una Comisión para la Auditoría Integral del Crédito Público (CAIC), con
la intervención de organizaciones sociales nacionales y extranjeras e
instituciones de investigación y desarrollo.
La Comisión para
la Auditoria Integral del Crédito Público (CAIC), creada mediante
Decreto Presidencial No. 472 el 9 de julio de 2007, cumplió con el
mandato de auditar la deuda externa e interna contraída por el país
desde 1976 al 2006, con bancos internacionales, organismos
multilaterales y con grandes potencias.
Durante estos meses,
los miembros de la Comisión enfrentaron enormes dificultades para
transparentar los entretelones que han existido en la contratación de
convenios con el sistema financiero multilateral y el sector privado
nacional y extranjero. En el trabajo diario se encontraron con archivos
totalmente desordenados, en sitios inadecuados, húmedos, documentos
incompletos y la negativa, con pocas excepciones, de funcionarios del
Banco Central del Ecuador y del Ministerio de Finanzas de entregar
documentos necesarios para el trabajo.
Evidencias de ilegitimidad e ilegalidad
En
el proceso de auditoría, la Comisión ha encontrado importantes
hallazgos que confirman los indicios de ilegitimidad e ilegalidad
presentes en la deuda pública ecuatoriana, que demuestran que el país
se convirtió en un instrumento utilizado por los acreedores
internacionales para extraer nuestros recursos económicos y
ambientales, lesionar nuestra soberanía e incidir en la
desinstitucionalización del Estado.
A través de la deuda, los
acreedores impusieron condiciones y en contubernio con los diferentes
gobiernos de turno provocaron graves impactos económicos, sociales y
ambientales. Desde el ochenta en adelante, se destinó altos
porcentajes, casi el 70% del presupuesto nacional, para el servicio de
la deuda pública, en detrimento del presupuesto destinado a educación,
nutrición, salud y programas sociales. De todos los préstamos
realizados, sólo el 14% se invirtió en proyectos sociales: agua
potable, luz eléctrica, telecomunicaciones, carreteras. El 86% sirvió
para pagar deudas.
Violación de Leyes nacionales e
internacionales
La
Auditoría establece que, en las últimas décadas el sistema de
endeudamiento ha sido utilizado no precisamente de acuerdo con los
intereses soberanos del país, sino bajo presiones y condicionalidades
de los prestamistas. Se ha caracterizado por un manejo poco
transparente, que ha derivado en el predominio del pago de
amortizaciones, intereses y comisiones en el gasto presupuestario; en
la necesidad creciente de nuevos créditos; y, consecuentemente, en la
dependencia recurrente del Estado y la economía nacional de fondos
provenientes de la deuda pública y privada.
El proceso de
auditoría devela los mecanismos de contratación de préstamos, las
presiones, la obsecuencia de los funcionarios con los acreedores
externos, la renuncia, en los contratos, a toda defensa del país, la
sumisión a cláusulas ilegales e ilícitas. Durante estos treinta años,
la Procuraduría del Estado no defendió al Estado y apenas se limitó a
firmar todo los que escribían los acreedores.
En el proceso de
endeudamiento se violaron principios generales del Derecho (tales como
el de la buena fe, libre determinación de los pueblos, prohibición de
la usura, equilibrio contractual, rebus sic stantibus, derechos
humanos, derecho ambiental, entre otros), los pactos internacionales y
normas fundamentales del derecho interno.
El resultado
práctico es mostrar, a partir de documentos reservados y secretos hasta
ahora, cuáles fueron los mecanismos utilizados por los acreedores para
endeudar al Ecuador, y probar como los procesos son similares en los
demás países. Eso va a mostrar al mundo lo que hasta ahora permanecía
ignorado. Ya, en lo que se refiere a la decisión de no pagar más la
deuda, esa es una facultad exclusiva del presidente Correa, que
decidirá lo que puede ser mejor, de acuerdo con las posibilidades de
Ecuador, la oportunidad política y los apoyos que pueda obtener en el
respaldo de las acciones que decida iniciar”, concluye el documento que
fue entregado este miércoles al primer mandatario.
Fuente foto: mix.fresqui.com