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Kirchner ante la 62 Asamblea General de las Naciones Unidas
"Los países desarrollados han recibido un subsidio ambiental de
nuestros países" El presidente Néstor Kirchner reclamó hoy que los
países desarrollados, a los cuales calificó de "deudores ambientales",
que aporten mayor asistencia financiera para las naciones "en
desarrollo", a fin de enfrentar el cambio climático mundial y propuso
implementar sistemas especiales del pago de la deuda externa para
preservar los "reservorios naturales".
"Los
países en desarrollo somos los que hemos contribuido a generar menos
este desequilibrio conocido como cambio climático", afirmó Kirchner al
comienzo de su disertación, al inaugurar uno de los cuatro paneles de
la jornada de discusión convocada por el secretario general de las
Naciones Unidas, Ban Ki-moon.
En
la víspera de la inauguración de la 62º Asamblea General de las
Naciones Unidas, los mandatarios reunidos en Nueva York se repartieron
en cuatro conferencias que abordaron desde diferentes aspectos los
riesgos del cambio climático generado por el efecto invernadero.
"Los
países desarrollados han recibido por mucho tiempo un verdadero
subsidio ambiental de nuestros países que los convierte en acreedores
ambientales de los países desarrollados", afirmó Kirchner durante un
discurso que leyó rápidamente para acotarlo al tiempo fijado por los
organizadores.
Al
invertir los papeles tradicionales de acreedores y deudores, el
presidente cargó entonces a los países desarrollados el peso de la
mayor responsabilidad frente a la emisión de gases contaminantes y su
consecuente efecto en el cambio climático.
"Generaron una deuda moral y ambiental que debe ser reparada", enfatizó.
El panel que abrió Kirchner fue el primero de la jornada, tras la sesión de apertura a cargo de Ban Ki-moon.
"La adaptación al cambio climático ha sido por demasiado tiempo la promesa pendiente del régimen internacional creado para repararlo. Los informes demuestran los tímidos esfuerzos hasta ahora empañados que marchan hacia el fracaso", subrayó el presidente en el plenario.
A diferencia del resto, la presentación se desarrolló en el recinto de la Asamblea, modestamente ocupado por las delegaciones internacionales.
Entre el público sobresalía el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, quien desplegó a saludos a diestra y siniestra.
Frente a los desafíos del cambio climático, Kirchner primero se encargó de marcar diferencias en torno a las responsabilidades de unos y otros, y los medios para enfrentar los riesgos.
En ese sentido, el presidente advirtió que no todas las naciones deben "encarar la insoportable carga de la deuda externa y demandas de los pueblos largamente postergadas".
A renglón seguido, Kirchner propuso un mecanismo específico de transferencia de recursos. "Postulamos que para solucionar los temas pendientes se nos faciliten nuevos y creativos medios financieros y tecnológicos, reconociendo, por ejemplo, como mecanismo de pago de la deuda externa, la contribución que implica el mantenimiento de nuestros reservorios naturales de vegetación y bosques", afirmó.
Luego repasó los "compromisos que no se están cumpliendo" frente a los acuerdos internacionales y advirtió: "nuestros esfuerzos requieren más ayuda de los países deudores ambientales".
"No es posible que 15 años después del acuerdo de Río de 1992, aún estemos discutiendo que se garanticen recursos financieros adicionales", agregó.
Para entonces, ya se había encendido la luz roja que indicaba que se había excedido en el tiempo disponible para hablar.
Saludo con un rápido "muchas gracias" y volvió a sentarse junto a la delegación, acompañador en otros por el canciller Jorge Taiana; el embajador argentino ante la ONU, Jorge Arguello; el presidente de la cámara baja, Alberto Balestrini y el senador José Pampuro. Desde otra sala, el presidente de Bolivia, Evo Morales, coincidía con Kirchner al proponer pagar "la deuda ecológica" para salvar al planeta tierra.
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