¡NO SOMOS DEUDORES! ¡SOMOS ACREEDORES DE UNA DEUDA HISTÓRICA, SOCIAL Y ECOLÓGICA!
|
|
DEUDA CLIMATICA - Peligra provisión de agua a La Paz por el calentamiento |
|
|
lunes, 09 de noviembre de 2009 |
PERIODICO BOLIVIANO CAMBIO
05/11/09
Peligra provisión de agua a La Paz por el calentamiento
Oxfam International presenta un informe en el que advierte que Bolivia
será golpeada por desastres e incendios forestales.
El suministro de agua potable para las ciudades de La Paz y El Alto
está en peligro debido a que los glaciares de la Cordillera Real
perdieron más del 40 por ciento de su volumen entre 1975 y 2006 por el
cambio climático, señala el informe “Cambio climático, pobreza y
adaptación en Bolivia” de la organización no gubernamental Oxfam.
El estudio alerta que el país será golpeado en cinco frentes por el
cambio climático: deshielo de los glaciares, desastres naturales,
incendios forestales, expansión de enfermedades y tiempo errático.
Según Oxfam, Bolivia está expuesta a cinco impactos principales como
consecuencia del cambio climático: disminución de la seguridad
alimentaria; menor disponibilidad de agua debido a la desaparición de
los glaciares como ya ocurrió con el Chacaltaya; desastres naturales
más frecuentes y de mayor intensidad; incremento en la incidencia de
enfermedades transmitidas por mosquitos; mayor número de incendios
forestales.
El deshielo de los glaciares amenaza el suministro de electricidad para
grandes ciudades como La Paz y El Alto. Aproximadamente el 40 por
ciento de la electricidad en Bolivia procede de hidroeléctricas.
La entidad internacional recomienda:
- La integración de medidas legislativas para enfrentar el cambio
climático en el marco de la Nueva Constitución Política del Estado
- El desarrollo e implementación de una Estrategia Nacional de
adaptación, que sea adoptada y coordinada por los ministerios
vinculados con la temática
- La elaboración de un seguro agrícola para los pequeños productores
agrícolas ante el riesgo climático.
Bolivia entró en 2007 por primera vez en la lista de los 10 países en
el mundo más afectados por desastres. Entre 2006 y 2008 las
inundaciones, los desbordamientos de los ríos, los deslizamientos de
tierra, el granizo y las heladas afectaron a más de 618.000 personas y
costaron al gobierno boliviano entre el 3 y el 4 por ciento de su PIB
anual.
Se calcula que en los bosques bolivianos están almacenadas hasta 10
gigatoneladas de carbono. Sin embargo, los períodos de sequía más
prolongados probablemente lleven a un aumento de los incendios y a la
destrucción de los bosques. En octubre de 2005, la región de Beni
sufrió su peor sequía en 40 años. La sequía, que estaba relacionada con
el aumento de la temperatura de la superficie del mar en el Atlántico
Norte, desencadenó incendios enormes que destrozaron unas 500.000
hectáreas de bosques y pastos.
En abril de 2009, las autoridades médicas de Santa Cruz informaron de
más de 55.000 casos sospechosos de fiebre del dengue y 25 muertos. Se
considera que las temperaturas más altas han permitido que el mosquito
que transmite la enfermedad llegue a mayores altitudes.
Los campesinos pobres ya están luchando para hacer frente a las lluvias
erráticas, que dejan a los campesinos inseguros de cuándo cultivar sus
campos, que sufren plagas de insectos provocadas por temperaturas
altas. Las cosechas que se pierden año tras año significan que más
gente no tiene para comer.
Oxfam Internacional hace un llamado a los países ricos para que
reconozcan sus responsabilidades, que reduzcan sus emisiones al menos
en un 40 por ciento hacia el 2020 respecto a los niveles de 1990, y
proporcionen al menos 150.000 millones de dólares en dinero nuevo para
ayudar a los países pobres como Bolivia a reducir sus emisiones y
adaptarse al clima cambiante.
Naciones industrializadas cometen crímenes climáticos
Las poblaciones de América Latina son víctimas de los “crímenes
climáticos” cometidos por los países desarrollados, denunciaron en
Barcelona organizaciones bolivianas que exigen una justicia climática
internacional que incluya reparaciones.
“Se ha constatado que las consecuencias del cambio climático están
implicando la violación del derecho al territorio, a la cultura y a la
vida de las poblaciones indígenas de Bolivia”, afirmó Elizabeth Peredo,
directora de la Fundación Solón.
El deshielo de los glaciares andinos, por ejemplo, amenaza a estas
poblaciones con una penuria de agua que “a mediano plazo va a forzar a
las comunidades a retirarse de su hábitat”, explicó.
Peredo planteó la creación, a mediados de octubre en Cochabamba
(Bolivia), de un Tribunal Internacional de Justicia Climática, una
entidad ética no vinculante en la que participan organizaciones de
otros países latinoamericanos como Argentina, Colombia, Chile, El
Salvador, Perú o Puerto Rico.
Ante este organismo, único en su género en el mundo en cuestiones
climáticas, se presentaron el 13 y 14 de octubre varios casos de
violaciones de los derechos humanos causados por el calentamiento
global, del que los países en vías de desarrollo responsabilizan a las
naciones industrializadas.
A partir de estas denuncias, el tribunal recomendó “exigir a los
Gobiernos de los países industrializados la reparación de la deuda
climática y ecológica que han venido acumulando históricamente”.
Este organismo pidió a las Naciones Unidas “que se abran
investigaciones exhaustivas sobre los derechos que se están violando,
con la creación de relatores especiales como los que ya existen para
otros temas”, explicó Peredo a la AFP.
Países ricos deben asumir compromisos
“Estamos pidiendo a los países que contaminan que asuman sus
responsabilidades”, urgió por su parte Seferino Cortes, miembro de la
comunidad Khapi, que vive en las faldas del nevado boliviano del
Illimani, del que también dependen otras 40 comunidades indígenas.
“Tememos que la nevada se haya reducido al 50 por ciento” debido al
calentamiento, y “si no hay agua, por fuerza tendríamos que salir a
otros departamentos, a otros países”, afirmó. Este movimiento de
refugiados climáticos representaría además “el abandono de nuestra
cultura y de nuestras costumbres tradicionales”, agregó.
“El modelo de producción capitalista en menos de cinco siglos está
destruyendo el planeta”, denunció por su parte Cristian Domínguez, de
la Plataforma Boliviana frente al Cambio Climático, y urgió a
reemplazarlo por un “modelo de desarrollo equitativo, solidario y
armónico con la naturaleza”.
Moisés Huarachi, de la Confederación Sindical de Comunidades
Interculturales de Bolivia, recordó que también durante la cumbre del
ALBA, el 15 y 16 de octubre en Cochabamba, se pidió “el reconocimiento
y el pago de la histórica deuda climática” por parte de los países
ricos.
“Debemos en el futuro tener mecanismos que permitan hacer justicia con
aquellos que generan impactos o no respetan compromisos”, urgió, por su
parte, el viceministro boliviano de Medio Ambiente, Juan Pablo Ramos.
(AFP)
|
|
|
|
|
|