¡NO SOMOS DEUDORES! ¡SOMOS ACREEDORES DE UNA DEUDA HISTÓRICA, SOCIAL Y ECOLÓGICA!
DECLARACIÓN DE LA ASAMBLEA MOVIMIENTOS SOCIALES
viernes, 20 de agosto de 2010
V
Foro Social Américas Asunción, 15 de agosto de
2010 Nuestra América está encamino! ¡Ñane
Amérika TeeOñemongu' Ehína!
Los
movimientos sociales presentes en el IV Foro Social Américas, en
Asunción del Paraguay, reafirmamos nuestra solidaridad y compromiso
con el pueblo paraguayo, ante la urgente necesidad de avanzar en su
proceso de cambios profundos, hacia la recuperación de la soberanía
sobre su territorio, bienes comunes, recursos energéticos, en la
concreción de la reforma agraria y de la democratización de la
riqueza.
Estamos
en un continente donde, en las últimas décadas, se ha dado el
reencuentro entre los movimientos sociales y los movimientos
indígenas, que desde sus conocimientos ancestrales y memoria
histórica cuestionan radicalmente el sistema capitalista. En los
últimos años, luchas sociales renovadas condujeron a la salida de
gobiernos neoliberales y al surgimiento de gobiernos que han llevado
a cabo reformas positivas como la nacionalización de sectores
vitales de la economía y redefiniciones constitucionales
transformadoras.
Pero la derecha en el continente se está
rearticulando aceleradamente para frenar cualquier proceso de
cambios. Sigue actuando desde sus enclaves político, económico,
mediático, judicial, a lo que se suma una nueva ofensiva del
imperialismo - incluso militar - en su apoyo. Desde el anterior Foro
Social Américas, realizado en Guatemala en 2008, presenciamos el
golpe de estado en Honduras, el incremento de la presencia militar
estadounidense a lo largo y ancho de nuestra América. Proliferan
acuerdos de instalación de bases militares, operan la IV Flota en
nuestros mares. Esto constituye un esfuerzo sistemático de
desestabilización de la democracia en el continente, cada vez más
se reprime y criminaliza a los movimientos sociales.
Denunciamos
la ilegitimidad del presidente de facto de Honduras, Porfirio Lobo,
al mismo tiempo que reconocemos la resistencia de su pueblo y
apoyamos su lucha por una refundación constitucional que establezca
una verdadera democracia.
Nos
solidarizamos con la lucha del pueblo de Haití, que no necesita una
intervención militar y una ocupación económica para su
reconstrucción. Por el contrario, exigimos que la soberanía del
país sea respectada y que los demás países realicen una
cooperación solidaria, en los ámbitos de la salud, educación,
agricultura y aquellos que requiera. Exigimos la anulación
incondicional de la deuda y rechazamos el nuevo proceso de
endeudamiento ilegítimo.
Complementando
esta ofensiva, continúa la ola de tratados de libre comercio en
todas sus variantes. Es esta la característica central de la
estrategia de la Unión Europea, la otra potencia neocolonial que
opera en América Latina y Caribe. Los brazos ejecutores que son las
Instituciones Financieras Internacionales -Banco Mundial, el Fondo
Monetario Internacional, los bancos regionales de "desarrollo"
y los grupos bancarios privados - están creando nuevos y enormes
endeudamientos con impactos directos para los pueblos y la
naturaleza.
Todas
estas amenazas se vinculan con un mismo modelo de desarrollo primario
exportador, excluyente y depredador que se profundiza sobre muchos
territorios, expulsa poblaciones, provocando desarraigo y
migraciones. La crisis sistémica actual muestra el agotamiento del
modelo capitalista - y más específicamente de sus centros de
poder:los bancos, las transnacionales y los gobiernos del G8. Hoy más
que nunca están visibles sus intentos de arrastrar al mundo entero a
un límite, llegando incluso a tener la amenaza de una guerra nuclear
por parte de los Estados Unidos.
La
defensa de los bienes naturales frente al capitalismo devorador se ha
vuelto central parte de la agenda de lucha de cada vez más
organizaciones populares y movimientos sociales. Se refuerza un
frente común contra la destrucción de la naturaleza y contra las
falsas soluciones del "ambientalismo de mercado" y del
"capitalismo verde", como los mercados de carbono, los
agrocombustibles, los transgénicos y la geoingenería, que se
impulsan desde los centros del poder ante la amenaza del cambio
climático. Denunciamos que los gobiernos de los países del Norte
geopolítico, antes que pensar en enfrentarlos graves efectos del
cambio climático, están buscando evadir su responsabilidad y
desarrollar nuevos mecanismos de mercado de carbono para hacer más
ganancias, como el de "Reducción de Emisiones por Deforestación
y Degradación" (REDD), que promueve la mercantilización y
privatización de los bosques y la pérdida de soberanía sobre los
territorios. Rechazamos tales mecanismos.
Exigimos
que estos países reduzcan sus emisiones de gases de efecto
invernadero y que se constituya un Tribunal Internacional de Justicia
Climática. Reafirmamos las propuestas del Acuerdo de Cochabamba,
producto de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio
Climático y por los Derechos de la Madre Tierra, las cuales
reconocen que las soluciones reales frente al calentamiento global
son la justicia climática, la soberanía alimentaria, la
recuperación de territorios y la reforma agraria, la agricultura
campesina y la integración y solidaridad entre los pueblos.
Los
movimientos sociales estamos ante una ocasión histórica para
desarrollar iniciativas de emancipación a escala internacional. Sólo
las luchas de nuestros pueblos van a permitirnos avanzar hacia el
ybymarane'y (tierra sin mal) y hacer realidad el tekoporâ (buen
vivir). Nos comprometemos a reforzar la lucha por la soberanía de
nuestros pueblos, la soberanía alimentaria, la soberanía energética
y la soberanía de las mujeres sobre sus cuerpos y su vida y por el
reconocimiento de la diversidad sexual. Construimos alternativas que
parten de los acumulados en las resistencias desde la interrelación
de diversas perspectivas anticapitalistas, antipatriarcales,
anticoloniales y anti-racistas, al mismo tiempo que avanzamos en la
búsqueda de otro paradigma centrado en la igualdad, el buen vivir,
la soberanía y la integración fundamentada en el principio de la
solidaridad entre los pueblos.
Asunción,
Paraguay, 15 de agosto de 2010
Pablo Valenzuela---------------------------------------------------------------Unidad de ComunicaciónSOBREVIVENCIA, Amigos de la Tierra ParaguayIsabel La Católica 1867Asunción - ParaguayTelefax: (595 21) 480 182 - 425 716Cel: (595 991) 704 548email:
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