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ELIZABETH BRAVO
Acción Ecológica
La nacionalidad Awá está asentada al Noroccidente del Ecuador y al Sur-Occidente de Colombia, a ambos lados de la frontera binacional. El territorio Awá está constituido por ecosistemas boscosos, en la última fracción de los bosques tropicales occidentales, en el Chocó biogeográfico.
La región cubre 5.000 Km2 en las Provincias de Carchi, Imbabura y Esmeraldas, pero el territorio Awá reconocido es de apenas 1.010 Km2.
La reserva Awá contiene biodiversidad sumamente alta, en la que se incluyen dos o tres centros de endemismo. De las 25 zonas de vida clasificadas en el Ecuador por Cañadas, 11 se encuentran en región Awá, porque está formada por áreas escarpadas en las estribaciones occidentales andinas y zonas hacia la zona costanera.
Se estima que en la región hay unas 6.300 especies de plantas vasculares, de las cuales 1.500 son posiblemente endémicas (20%). La región adyacente de Colombia, puede tener un 6% adicional de endemismo.
El Chocó Biogeográfico se extiende a lo largo de la Costa del Pacífico de América Tropical, desde el Sur de Panamá hasta el noroeste del Ecuador. La región se caracteriza por tener la precipitación más alta de América Tropical (8.000 mm. al año), y es una de las regiones con mayor biodiversidad del planeta.
La población de la nacionalidad Awá es de unas 3.000 personas en 8 comunidades, que se han agrupado para formar la Federación de Centros Awá.
La conformación del territorio Awá empezó en 1984 y se completó en 1988, y la Confederación Awá quedó tutelada por el Ministerio de Relaciones Exteriores, por una unidad llamada UTEPA. Algunas dificultades en el reconocimiento del territorio incluyeron.
• El pueblo Awá no era reconocido por la sociedad nacional. En términos oficiales se supe de su existencia en los años 50.
• El territorio está rodeado de colonos pobres, y se han dado conflictos entre los dos grupos.
• El Estado consideró al territorio Awá como tierra baldías, y por lo mismo, objeto de colonización. Se propusieron como prioridad para desarrollo de la zona la construcción de la carretera Chical-San Marcos - Tobar Donoso. El Estado tenía interés en los minerales de la zona, especialmente el oro, y más tarde manifestó su interés en la biodiversidad
• No existía ninguna ley que reconociera derechos especiales a los pueblos indígenas.
• Pocos miembros del pueblo Awá hablaban castellano
Debido a la proximidad con Colombia, y al hecho de que el pueblo estaba dividido entre los dos países, los Gobierno del Colombia y Ecuador firmaron un convenio bilateral para la región Awá, con tres objetivos: demarcación del territorio, educación bilingüe, manejo de recursos naturales.
Los Awá utilizan una gran variedad de plantas medicinales. Hay un gran número de shamanes que son capaces de curar males que van desde picaduras de culebra hasta enfermedades mentales. Ellos dividen a las enfermedades en tres: las primeras son enfermedades menores que son producidas por causas naturales y son curadas con remedios caseros. El segundo tipo son causados por espíritus del bosque, y son curadas luego de una ceremonia de tres días. Finalmente, hay enfermedades causadas por brujería.
El área enfrenta serios problemas de deforestación. Estos bosques han sido descritos como uno de los más amenazados del Planeta, en términos de extinción biológica. Se estima que en 1945, el área estaba compuesta por 60.000 Km2 de bosques. Las estimaciones actuales indican que apenas quedan 6.000 Km2, lo que significa el 9% del área inicial, por estar compuesta por muchas especies de valor para la industria maderera.
EL INSTITUTO NACIONAL DEL CÁNCER (NCI)
Fue creado en Estados Unidos en 1937 para hacer investigaciones sobre el cáncer. En 1955 se establece un programa de quimioterapia donde se inicia la investigación de nuevos agentes, hoy esto está a cargo del Developmental Therapeutics Program (DTP). En los primeros 35 años evaluó 400.000 químicos, tanto sintéticos como naturales. Desde 1960 se inicia un programa de descubrimiento de agentes anticancerígenos en plantas. En un inicio el programa se limitó a Estados Unidos y México, pero luego se expandió a cerca de 60 países.
En 1993, el NCI invirtió US$ 39 millones, de los cuales utilizó $2.91 millones para investigación en el laboratorio, US$ 15,9 en contratos, $16,25 millones en becas y $4,68 millones en el National Cooperative Drug Discovery Groups Program.
En un principio el NCI utilizó la metodología de bioprospección al azar. Para ello pagaba a botánicos alrededor del mundo, quienes enviaban una cuota de plantas anuales. De este período hubo un descubrimiento exitoso, el TAXOL, que es utilizado en el cáncer al seno y ovario, y es un principio activo aislado del árbol del tejo del Pacífico. Así también hay unos 15 principios activos que están siendo evaluados en pruebas clínicas.
En 1986 el NCI lanzó un programa de recolección de plantas y organismos marinos de las regiones tropicales y subtropicales de manera más sistemática y extensiva.
Estos programas de bioprospección son llevados a cabo en asociación con Jardines Botánicos y otros centros de investigaciones. Algunos programas son:
• Missouri Botanical Garden: Camerún, República Centro Africana, Gabón, Ghana, Madagascar y Tanzania.
• New York Botanical Garden en Belice, Bolivia, Colombia, República Dominicana, Ecuador, Guatemala, Honduras, Martinica, Paraguay, Perú y Puerto Rico.
• University of Illinois at Chicago en Indonesia, Malaysia, Papua Nueva Guinea, Nepal, Las Filipinas, Taiwan y Thailandia.
• Coral Reef Research Foundation recolecta vida marina en Australia, Nueva Zelandia, Papua Nueva Guinea, Las Filipinas, Thailandia, Antártica y El Caribe.
En cada contrato se debe recolectar 1.500 muestras de 0.3 a 1.0 Kg. de peso seco del organismos por año. En el caso de plantas, se debe incluir distintas partes de la planta.
Hasta el momento se han encontrado algunos principios activos con potencial anticancerígeno o anti-HIV. Por ejemplo se aisló el halichondrin B, de una esponja de Nueva Zelandia; un anti-HIV de una liana de Camerún. Otros dos principios anti-HIV se han aislado de un arbusto del occidente de Australia y un grupo de compuestos llamados calanolides, de plantas de Sarawak- Malasia.
Otra área en la que se interesó el NCI fue la etnobotánica porque se dio cuenta que el porcentaje de descubrimientos de nuevos principios activos era mayor si se acompañaba con conocimiento tradicional.
En septiembre de 1999, el NCI tenía más de 50.000 de plantas y 10.000 de invertebrados marinos y algas, la mayoría recolectadas en los Océanos Pacífico e Indico.
Para el "screening" del material recolectado, el NCI puede establecer contratos con terceros, para lo que ha establecido un Protocolo de Transferencia de Materiales, en el que entre otras cosas se establece que la propiedad del material es del NCI, y se establece una cláusula de confidencialidad.
DERECHOS DE PROPIEDAD INTELECTUAL
En NCI tiene su propia política de propiedad intelectual. Ellos están dispuestos a negociar regalías de las patentes que surjan de un acuerdo, directamente con el país que provee el recurso. El NCI tiene la prohibición de establecer un % específico de "compensación". También se establece que la principal fuente de materia prima será el país de origen, para asegurar entradas económicas al mismo (por ejemplo en forma de cultivos).
CONVENIO INSTITUTO NACIONAL DEL CÁNCER
El abril de 1993, el Programa de Desarrollo Terapéutico - División de Tratamiento de Cáncer del Instituto Nacional del Cáncer, El Jardín Botánico de Nueva York, la Federación de Centros Awá y UTEPA firmaron un acuerdo de investigación por dos años.
El propósito del Acuerdo fue recolectar e investigar plantas en busca de nuevas curas para el cáncer y SIDA, dentro del territorio del pueblo Awá. La recolección será hecha por científicos del Jardín Botánico de Nueva York.
En el Acuerdo, el PDT/INC declara su interés de investigar plantas del territorio Awá, y añade eufemísticamente que ha decidido "colaborar" con la Federación Awá en esta investigación. Años más tarde, el botánico director de este proyecto, Hans Beck decía que el ha asistido al pueblo Awá "en el manejo de recursos y estrategias de conservación".
El Acuerdo establecía que el PDT/INC iba a investigar, en sus laboratorios, la actividad anti-cáncer y anti SIDA en los extractos de las plantas previstas por la Federación Awá (a través del JBNY). Si había espacio en el laboratorio el PDT/INC accedía invitar a un técnico de la Federación Awá, por no más de un año, para trabajar ahí, o en otro laboratorio, bajo acuerdo de las Partes. Los salarios y otras condiciones serían negociados de buena fe.
A este respecto, de acuerdo a un antropólogo de la WWF, personal del JBNY se llevaron también dos Shamanes para que les ayuden a clasificar las muestras. El señaló que el llevarse a los Shamanes de sus comunidades, las dejaron desprotegidas, porque ellos son los que cuidan del bienestar de las comunidades.
El PDT/INC buscará protección sobre todos los inventos desarrollados bajo este acuerdo. Los resultados de las investigaciones se mantendrían confidenciales por todas las partes, y no se podría publicar los resultados, hasta que el PDT no obtenga una patente en los Estados Unidos sobre cualquier agente aislado. La patente tendrá una referencia a este Acuerdo.
Si surgieran licencias de producción y mercadeo a una empresa farmacéutica, PDT/INC hará "el mayor esfuerzo posible por asegurar que las regalías y otras formas de compensación sean provistas a la Federación Awá o a los individuos de al Federación Awá, en una cantidad que será negociada entre PDT/INC y la Federación Awá. Este proceso puede durar entre 10 - 15 años.
Las regalías dependerán de la relación entre el fármaco comercializado y el producto natural aislado. El Acuerdo dice que: "si el invento" es el producto natural (¿se puede inventar un producto natural?) el porcentaje de regalías será más alto, que si el producto natural apenas provee una guía para desarrollar el fármaco.
Se contempla además un fondo para realizar obras de infraestructura, como es la construcción de centros de salud, pero este punto no consta en el contrato firmado.
ADQUISICIÓN DE LA MATERIA PRIMA
Si surgiera la posibilidad de comercializar algún producto, la materia prima debe provenir primero en el territorio Awá. Si la Federación no puede proveer la suficiente cantidad del material requerido, se le pagará a la Federación a un costo a ser convenido- para que establezca una plantación medicinal y otros programas de conservación de especies en peligro. ¿Se hará un análisis de los impactos ambientales y sociales de tal plantación?. Por ejemplo, dejarán de sembrarse productos tradicionales de los que depende la soberanía alimentaria de las comunidades para plantar las medicinas? ¿o se instalarán en bosques primarios? ¿Cuál será el impacto en la rica biodiversidad de la zona?.
Todos los aspectos del convenio se aplicarán sólo a las especies endémicas para el territorio Awá.
Si el PDT/INC requiriera de más materia prima durante la fase de "screening", la Federación Awá y el JBNY deberán dársela.
Si se requiriera grandes cantidades de materia prima, la Federación Awá y el JBNY investigarán la propagación masiva del material dentro del territorio.
OBLIGACIONES DE LA FEDERACIÓN
Miembros de la Federación Awá trabajarán junto con el JBNY en la recolección de plantas, hará los trámites de exportación, proveerá conocimientos sobre el uso medicinal de las plantas para guiar la recolección de plantas. El curandero dará información sobre la forma cómo se suministra la medicina, y la mejor época de recolección.
Los científicos de la Federación Awá y sus colaboradores (¿el JBNY?) podrán investigar los principios activos para usos distintos que el cáncer y SIDA.
Finalmente, el Acuerdo estipula que si aparecería algún conflicto entre la versión inglés y en español, la versión en inglés controlará.
EL DESARROLLO DEL ACUERDO
Como parte del acuerdo, 17 miembros del pueblo Awá asistieron a un curso de medicina tradicional y occidental a la ciudad de Pasto, Colombia. Aprendieron además técnicas de secado de plantas para su posterior exportación. Ellos mismos estuvieron a cargo de la ejecución del proyecto posteriormente.
In 1993, la Federación Awá y ¿el JBNY firmaron un Convenio – Reglamentos para la Realización de Estudios Científicos en el Territorio de la Federación. Algunos puntos incluían:
• se debe pedir permiso escrito para realizar los estudios, incluyendo el objeto, el área a ser impactada y los beneficios para el pueblo Awá
• la petición se debe hacer 2 meses antes
• no se permite más de 5 personas. (Berk y Ortiz, 1997 reportan que los grupos fueron de 7 personas)
• un sólo grupo a la vez
• los científicos deben ser acompañados por guías locales
• se prohíbe la recolección de animales, insectos, plantas con propósitos comerciales ( Según un antropólogo de la WWF, los investigadores del Jardín Botánico de Nueva York se llevaron muestras de insectos).
• se puede recoger sólo 3 especímenes de cada especie: uno para la Federación Awá, otro para los investigadores y otro para el Proyecto Tobar Donoso (el número se amplió después, porque el NCI pide a sus recolectores que le entreguen por lo menos 5 duplicados, uno de los cuales es depositado en el Museo de Historia Natural del Smithsonian Institution y otra al NCI Natural Products Repository (NPR) en Frederick, Maryland (NCI web site)
• no se podían llevar objetos culturales
• los científicos debían llevarse su basura
• Precios de los servicios:
- 1.000 sucres para entrar
- guías e informantes 700 sucres diarios (los shamanes)
- cocineros, lavanderas y otros trabajadores, 500 sucres al día
- ecuatorianos miembros del equipo debían pagar sólo 500 sucres
• se prohíbe dar regalos
• quien no respeta las reglas será echado inmediatamente
• la federación Awá debía ser reconocida en las publicaciones
RESULTADOS
Los científicos del NYBG realizaron 6 inventarios etnobotánicos en tres comunidades ubicadas a 200, 500 y 1.100 msnm. En cada inventario investigaron las plantas medicinales, el conocimiento de los curanderos y recolectaron muestras botánicas para herbario y análisis fotoquímico.
Todos los recorridos fueron hechos con curanderos de la región.
Se recolectaron 1.500 plantas. El 85% con información etnobotánica, incluyendo el uso, preparación y contraindicaciones de cada planta, así como datos ecológicos.
No he podido encontrar información sobre el destino de las muestras, una vez que llegaron al NCI.
Es importante señalar que el Gobierno de Colombia, cuando conoció de este proyecto, levantó una protesta contra el Gobierno del Ecuador, porque tanto la biodiversidad como los conocimientos son compartidos entre los dos países.
Este acuerdo no está enmarcado en la Decisión Andina 391.
FUENTES
Beck, H.T., Ortiz, A. 1997. Proyecto etnobotánico de la comunidad Awá en el Ecuador. En: Uso y manejo de recursos vegetales. Ed. M. Ríos y H.B.Pedersen. Abya Yala. Quito.
Cañadas-C., L. (1983). El mapa bioclimático y ecológico del Ecuador. Ministerio de Agricultura y Ganadería, Programa Nacional de Regionalización (MAG-PROMAREG).
Cragg G.M., Boyd M.R., Cardellina J. H., Grever M. R. , Schepartz S. , Snader K.M, and Suffness M. 1993. The Search for New Pharmaceutical Crops: Drug Discovery and Development at the National Cancer Institute. NCI web site
Federación Awá. 1993 Reglamentos para la Realización de Estudios Cientificos en el Territorio de la Federacion Awa.
Laird, S. A & Noejovich, F. Building Equitable Research Relationships with Indigenous Peoples and Local Communities: Prior Informed Consent and Research Agreements.
Lehm, Z. 1993 . The Creation of the Awá Indian Territory Case Study 3. FOOD AND AGRICULTURE ORGANIZATION OF THE UNITED NATIONS Rome, July 1993
Levy, J. 2001. The Rainforest and Awá Indians. En: The Awá
Indians of Northwestern Ecuador. Versión electrónica.
Nakaya, T. 1998. The Awá Indians of Northwestern Ecuador. Shaman. Research Intern, 7/20/98. Info-Link #4 .
North Illinois University. 2000. Fith Annual Newletter. Hans T. Beck Joint Faculty. Biological Sciences at Nothren Illinois University. Fall 2000
PDT/NCI. 1993. Agreement between Federation Awa and Developmental Therapeutics Program. Division of Cancer Treatment National Cancer Institute.
Saavedra, L.A. Latin American Press. Vol 31 No. 2 En : The New Internationalist. Issue 311 - April, 1999.
Varmus, H. and Schambra, P. E. 1994. Medical Products from the Natural World and the Protection of Biological Diversity; Report to the U.S. Senate from the National Institutes of Health. NHI web site.
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